Elige la Confianza y Suelta el Control

¿Cómo hacer para aplicar un control sano? ¿Consideras que el control en ciertos términos es sano? El control puede ser un acto responsable y preventivo, pero en exceso nos aleja del momento presente.

Hace poco mi mamá me contó que cuando era niña estuve al cuidado de una nana que no me colocaba horarios ni de comidas ni de siestas, me cuenta que la pasé mal, parava llorosa e incomoda. Meses después llegó una especialista que me adecuó a una rutina y me adapté de maravilla con cada actividad, estaba más tranquila.

El control en ciertas dosis nos permite ordenar y prever. Sin embargo, estamos inmersos en una sociedad por lo general, muy lógica y mental y ese orden se traduce en frialdad y distancia. Negando el valor de la espontaneidad y lo más resaltante, dejando de lado el valor de la confianza.

El control con las circunstancias

La vida nos enseña que muchas cosas no resultan como lo planeamos, ¿verdad?
Recuerda algún suceso que salió fuera de toda tus expectativas; es que la vida es un flujo de sorpresas y si no soltamos el hábito del control nos costará disfrutar de estas sorpresas que pueden resultar maravillosas para uno.

También creemos que somos el hacedor mayor, me refiero al creador o la fuerza que mueve el cosmos y la tierra y tu corazón. Muchas veces evitamos que el “gran hacedor” como lo llamo yo, haga su trabajo y mueva las circunstancias y oportunidades para nosotros.

¿Te abres a confiar? ¿Permites que algo más allá de ti se haga cargo de tus preocupaciones?  

El control en las relaciones 

¿Cuándo perdemos la confianza en una relación? Cuando buscamos controlar.

Es con la confianza que se establecen los lazos más profundos y reales. Te invito, en este momento a recordar esa relación de confianza que significó mucho para ti. Seguro es una alegría recordarla.

Ahora, recuerda esa relación de control que te privó y no te comprendió. ¿Qué sensación nos trae recordar esa relación?

Cuando alguien intenta controlarte en algún punto en tu vida, o cuando tú incluso, intentas controlar la vida de alguien, algo se quiebra. Así que recuerda el valor de la confianza y los regalos que trae.  Recuerda que el control muchas veces tiene un gran costo. El costo de alejarnos de los que más amamos.

Un control sano, libre y con confianza puede ser un sinónimo de cuidado. Seamos honestos hasta qué punto estamos llegando.


Recordemos que no podemos controlar realmente lo esencial, por ejemplo el movimiento de las nubes, o de la tierra. Y aún así sabiendo que todo se mueve más allá de nosotros queremos controlar a la sociedad a los hijos. Es como ir contra la corriente ¿lo sientes?

Cuando sientas ganas de manipular o de controlar, ábrete a proponer y a negociar con la otra persona o parte para ponerse de acuerdo.

Dejar el exceso de control es el arte del desprendimiento.
La confianza te acerca a lo espiritual, es acércate a lo desconocido.

El auto-control

Hemos conversado del control hacia afuera, ¿qué pasa con el auto-control?

El control persistente termina siendo limitante, sugiero cambiar el término de “auto-control” por “auto-dirección”. Es dirigirnos hacia un nuevo camino, es un término que lo siento con más posibilidades.

Si quieres controlarte no hay aceptación de lo que pasa por dentro, así que para soltar el control fácilmente, ACEPTA lo que sucede a través de estos pasos:

  1. Siente la emoción o sensaciones que te llevan a una respuesta predecible del control. 
  2. Agradece que puedes sentir a través de esas emociones, agradece que estás vivo.
  3. Respira y vuélvete el observador para accionar en vez de reaccionar. (Reaccionar es un impulso, accionar es actuar desde un lado punto más reflexivo)


En corto: Siente / Agradece / Respira, luego responde.

Podemos elegir la confianza, el amor, la libertad.
Podemos elegir el control, la frialdad, la opresión.

¿Qué eliges hoy? 

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