Era de Acuario y Era de Piscis

Si observas, hoy nos movemos más rápido. Viajamos con mayor facilidad, nos mudamos y hasta cambiamos de trabajo con mayor frecuencia. Y esto se debe a que hemos cambiado, hace poco, a la Era de Acuario; una era más veloz, de compartir y de revelar lo que antes era oculto o no conversado.

Las eras están definidas por el eje astrológico que la tierra apunta. Cada era dura aproximadamente 2mil años. Cada era tiene sus propias características e influencia sobre la psiquis colectiva de la humanidad. En promedio entre el 1991 y 2011 iniciamos la transición a esta nueva era, llamada de Acuario.

Antes, algunas cosas estaban ocultas, la comunicación era menos fluída y se vivía para “ser o no ser”: ser papá, ser mamá, ser profesional, ser pareja etc, etc. Hoy estamos en la Era de Acuario, la era que nos invita a “ser para ser”:  ser para ser nosotros mismos, más allá de los roles o títulos académicos.

Ahora empezaremos a creer en nostros mismos desde otro enfoque. Creer en nosotros por la lealtad y el autoamor que nos corresponde mantener hacia nosotros mismos. Creo en mí por la calidad de mis relaciones personales, por el dominio emocional, por mi vitalidad, proyección y radiciancia con la que me manejo por la vida.

En esta era se nos da la maravillosa oportunidad de experimentar sin miedos. A conocer lo que antes era desconocido. A sentir y a discernir.  Y es que este tiempo ha facilitado que todo ahora esté a nuestro alcance.  Por ejemplo, es a través de las nuevas tecnologías que estamos en contacto con nuevas herramientas profesionales, disciplinas deportivas, técnicas de crecimiento personal, filosofías de vida, etc. Se nos han abierto infinitas posibilidades para conocer más.

La frase sería: “experimenta para conocerte más”. Será a través de nuestra propia experiencia, que entenderemos y viviremos según nuestras propias convicciones. Experimenta, es el tiempo. Antes era  muy difícil cuestionarnos sobre métodos educativos tradicionales, filosofía religiosa, tabúes sociales, etc.  Ahora, parecemos estar alentados a cuestionarnos y preguntarnos si esos esquemas sociales generales funcionan o no para mí y mi sociedad. Es ahí en donde nacen versiones alternativas de todo lo anterior mencionado.

Y como en este tiempo todo se mueva más rápido, muévete, haz, experimenta. Pero siempre observando con neutralidad y sin apegos sobre lo que te gusta o no, para que logres discernir de lo que realmente te llena el alma, más allá de lo que la sociedad te dice que hagas o seas.  

Compártelo en: